Rangos de precios estáticos y dinámicos

A lo largo de los primeros años del nuevo siglo un conjunto de bolsas europeas inició el proceso de armonización de los procedimientos de negociación. En el caso concreto de la bolsa española, durante los años 2000 y 2001 introdujeron tres modificaciones en el SIBE, las cuales describimos a continuación.

La primera comenzó el 1 de junio del año 2000. Se implanta la subasta de cierre, órdenes de mercado y un nuevo plazo máximo de validez de órdenes hasta 90 días.

La segunda fase se inició el 14 de mayo de 2001, a partir de entonces se introducen los conceptos de rango estático y dinámica y las subastas de volatilidad.

Mientras que la tercera fase, 17 de septiembre de 2001. En la misma se posibilitan las órdenes automáticas en el SIBE a través de aplicaciones externas.

En el epígrafe anterior hemos explicado con detalle el funcionamiento de las subastas de apertura y cierre como mecanismos que aseguran una adecuada formación del precio en momentos especialmente importantes de la sesión. Así, la subasta de apertura asegura la incorporación de la información disponible al precio de los diferentes activos. Por otro lado, la subasta de cierre asegura que ningún participante del mercado pueda influir en el precio de cierre y que éste sea representativo de la sesión.

Para una correcta formación de precios y una mejora en el rendimiento de la bolsa española se introducen los rangos estáticos y dinámicos en cada uno de los activos, esto ocurrió en mayo del año 2001.

Con esto, las bolsas europeas consiguen evitar que ocurra un nuevo “Flash Crash”, éste tuvo lugar en EE. UU. el 6 de mayo de 2010, exactamente entre las 14:42 y las 14:47, durante este periodo de tiempo el índice Dow Jones cayó más de 1000 puntos, mientras que a las 15:07 ya había recuperado más de 600. Esto provocó que durante este periodo de tiempo algunos valores bajaran a cero para luego recuperar su cotización minutos más tarde. Más allá de las teorías que pueda haber al respecto sobre que lo provocó, lo que puso de manifiesto era la necesidad de gestionar y proteger los precios de los activos frente a las órdenes de gran volumen o con respecto a las situaciones de alta volatilidad.

Entonces, a partir de estos hechos, las diferentes autoridades y mercado americanos pusieron en marcha los mecanismos protectores llamados “Circuit Breakers”. En Europa esta protección se realiza mediante las subastas de volatilidad.

Para poner en contexto esta situación, los rango estáticos y dinámicos son intervalos de precios en los que un activo puede negociarse, todo precio susceptible de negociación fuera de este rango hará que entre en conflicto y, por tanto, entrará en funcionamiento la “subasta de volatilidad”, la misma puede ser generada tanto por ruptura de rango estático como dinámico.

Una vez vista la información general, vamos a detallar aspectos como precio y rango estático.

En primer lugar, el precio estático, es aquel fijado en la última subasta (precio de asignación de la misma). En los casos en los que el sistema trate de negociar el límite superior o inferior del rango estático, éste será considerado como precio estático.

Por otro lado, el rango estático es la variación simétrica máxima permitida con respecto del precio estático y se expresa en porcentaje, las categorías estandarizadas son 4, 5, 6, 7, 8 y 10 por ciento. Para la asignación de uno u otro, BME realiza un estudio de la volatilidad histórica.

Para valores con precios de cotización muy bajos se aplica la denominada “regla de los tres ticks”, en ellos el rango estático será aquel que permita que el valor fluctúe, al menos, en tres ticks sucesivos sin que se provoque una subasta por volatilidad. Por lo que sí pueden existir rangos estáticos por encima del 10 por ciento.

La razón básica de existencia de estos rangos es la protección de los activos en entornos de alta volatilidad. Por ejemplo, si un activo sube de golpe y porrazo un 20 por ciento, es probable que algún inversor disponga de más información que el resto. Entonces, para que dicha información pueda ser incorporada de forma eficiente al precio del activo y la tengan todos los inversores surge la subasta.

Una vez vistos los precios y rangos estáticos vamos a analizar los mismos conceptos, pero para la forma dinámica.

Entonces, un precio dinámico es el fijado en la última negociación, si surge por subasta coincide con el precio estático hasta que se produzca un nuevo cruce y se genere así un nuevo precio dinámico.

Por otro lado, los rango dinámicos definen la variación simétrica máxima permitida .

Rangos Dinámicos: definen la variación simétrica máxima permitida respecto del precio dinámico y se expresa en porcentaje. Los rangos dinámicos sólo estarán activos en mercado abierto y durante la subasta de cierre. Ver gráfico 1.

Existen unas categorías estandarizadas: 1%, 1,5%, 2%, 2,5%, 3%, 3,5%, 4% y 8%. Por definición, los rangos dinámicos serán iguales o inferiores a los rangos estáticos.

La razón de la existencia del rango dinámico es la protección de los precios frente a órdenes de gran volumen, concepto que dependerá de la liquidez del propio activo. Así, comprar o vender 200.000 acciones de Telefónica podría hacer que el precio subiese o bajase ligeramente, ya que se trata de una acción de gran liquidez. Sin embargo, esa misma operación en otro activo menos líquido podría hacer variar tanto el precio de la acción que impediría el normal funcionamiento del mercado.

La Comisión de Contratación y Supervisión podrá modificar los rangos de un valor, segmento o, en su caso, todo el mercado cuando considere que las condiciones del mercado así lo exigen. Además, dichos rangos:

  • Son públicos.
  • Se actualizan periódicamente.
  • Están calculados en función de la volatilidad histórica más reciente para cada valor.

En el mercado es frecuente encontrar rupturas tanto de rango estático como de rango dinámico, tal y como muestra el cuadro 1 que resume el mes de junio de 2011:

Subastas de volatilidad por ruptura de rango estático y rango dinámico

Ya hemos visto los mecanismos de protección frente a situaciones de excepcional volatilidad implantados por la Bolsa española (al igual que otros mercados europeos) en el año 2001. Estos mecanismos son:

  • Subasta de volatilidad por ruptura del rango estático.
  • Subasta de volatilidad por ruptura del rango dinámico.