Funcionamiento de la contratación general

Una vez ya conocemos los diferentes segmentos de mercado proporcionado por la bolsa española vamos a analizar las diferentes fases de las que se compone una sesión del segmento de mercado de contratación continua: subasta de apertura, contratación continua y subasta de cierre.

El motivo de mostrar éste es debido a que es el más completo en cuanto a fases de mercado, ya que en el resto hay fases que no tienen lugar.

Comencemos con la primera, la subasta de apertura (el inicio de la sesión).

Pese a que pueda considerarse como una fase superflua del mercado, la subasta de apertura es un momento muy importante, ya que en la misma se incorpora la información desde el cierre del día anterior, entonces dado que la misma puede provocar fluctuaciones importantes en los precios, se establece la subasta para así tratar de asegurar la correcta formación del precio de una acción.

Durante el periodo de subasta es posible introducir, modificar o cancelar órdenes, pero no habrá ninguna negociación. Participan las órdenes de días anteriores que estén todavía pendientes y con fecha de expiración posterior a ese día.

Como toda subasta que proporciona SIBE, dispone de un cierre aleatorio máximo de 30 segundo, durante los cuales puede abrir el mercado en cualquier momento, sin previo así, así que cierra la subasta, se cruzan las operaciones al último precio de equilibrio. Importante indicar que durante esta asignación no será posible la introducción, modificación ni cancelación de órdenes.

Una vez la asignación ha finalizado las órdenes no ejecutadas permanecerán en el libro de órdenes respetando la prioridad precio-tiempo.

Durante la subasta, el precio de equilibrio de la misma está basando en cuatro reglas, las cuales tratan de garantizar un precio eficiente. En capítulos futuros serán tratadas en detalle cada una de las reglas.

Al igual que en el resto de las subastas, el libro de órdenes está parcialmente visible, es decir, solamente muestra el precio de equilibrio, por lo que solo podemos ver los volúmenes de compra y venta de los mejores precios por cada lado de la horquilla.

Una vez vista la subasta de apertura vamos a analizar que ocurre en el mercado cuando ésta ya ha finalizado, es decir, el mercado ya está abierto, esta fase recibe el nombre de contratación continua. Durante este periodo se lleva a cabo la contratación, es decir, las órdenes podrán introducirse, modificarse o cancelarse, siendo ejecutadas en aquellos casos en los que el precio de compra coincida con el de venta.

Durante esta fase el libro de órdenes está abierto y es conocido por todos los miembros del mercado. Tanto el miembro comprador como el vendedor están identificados con un código, lo cual permite conocer en todo momento la identidad de quienes están llevando a cabo la transacción, así como los volúmenes de la misma.

Una vez se acerca el fin de la sesión surge la subasta de cierre, al igual que la subasta de apertura ésta es importante ya que el precio de cierre de un producto financiero tiene mucha influencia en valoraciones de otros, por ejemplo, los fondos de inversión y SICAVs lo utilizan para dar a conocer el valor liquidativo de sus respectivos proyectos.

La misma fue establecida en el año 2000, la idea de ello era para hacerla el mecanismo que asegurar un precio de cierre justo y representativo de lo que ha sido la sesión de contratación general. Para ello, hay unas reglas las cuales marcan el precio de cierre de la sesión. Ésta subasta tiene las mismas características que la subasta de apertura, es decir, también dispone de un cierre aleatorio de 30 segundo.

Entonces, si no existe precio de subasta o en ella se han negociado menos de 500 títulos el precio de cierre para el activo será:

  • El precio negociado más cercano al precio medio ponderado de los últimos 500 títulos negociados.
  • Si el precio medio ponderado está equidistante entre dos precios, el último negociado será el precio de cierre.
  • Mientras que, si durante la sesión no se han negociado, al menos 500 títulos, el precio de cierre será el precio de cierre de la sesión anterior.

Además de todo esto, durante las sesiones del mercado pueden surgir situaciones que impliquen una suspensión e interrupción de cotización de un valor, posteriormente surge el levantamiento del mismo. Así que vamos a explicar que son estos aspectos del mercado.

En primer lugar, la suspensión de un valor, en este caso lo que ocurre es que la autoridad competente, es decir, la CNMV suspende la cotización de uno o varios valores. El motivo que suele usar para ello es el siguiente: “por concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones”.

Los efectos que tiene sobre un valor es que no pueden introducirse ni modificarse órdenes, aunque sí cancelar. Además, es evidente que durante la suspensión no se producen negociaciones. Las situaciones más habituales para este tipo de casos es la existencia de información que pueda afectar a la cotización de las acciones. Esta suspensión da un plazo para que todo dato relevante sea difundido y analizado por los participantes del mercado, esto se hace para garantizar la igualdad de oportunidades cuando sea reanudada la contratación.

Por otro lado, tenemos las interrupciones, para este tipo de casos la CNMV interrumpe la cotización de los valores “en aquellos casos de surgir noticias o acontecimientos importantes o de presentarse incidencias notoriamente singulares en el desarrollo de la sesión del Sistema de Interconexión Bursátil que pudieran afectar el normal desenvolvimiento de la misma o el adecuado funcionamiento del soporte técnico del Sistema”.

Los efectos prácticos de las interrupciones sobre el SIBE son muy similares a las suspensiones.

Una vez el organismo competente considera que ya ha pasado el riesgo, incertidumbre o volatilidad generada, procede al levantamiento, es decir, el valor pasará de nuevo a la contratación continua. Para ello comenzará una subasta no planificada, la misma funciona igual que las subastas de apertura y cierre.